El mandatario estadounidense, Donald Trump, analiza una incursión terrestre para extraer casi mil libras de material radiactivo; la operación, revelada por The Wall Street Journal, expondría a las fuerzas especiales a una guerra de desgaste y represalias directas.
La tensión bélica en el Medio Oriente alcanza un punto de no retorno este lunes 30 de marzo de 2026. Según informes revelados por el diario The Wall Street Journal, el presidente Donald Trump estudia la posibilidad de ordenar una operación militar sin precedentes: el despliegue de tropas terrestres en suelo iraní para extraer aproximadamente 450 kilos (mil libras) de uranio enriquecido. Aunque la decisión final no ha sido tomada, el mandatario lanzó una advertencia críptica este domingo al declarar ante periodistas: «Nos van a entregar el polvo nuclear».
Una misión de «entrada y salida» imposible
Expertos militares y generales retirados, como Joseph Votel, advierten que esta no sería una operación relámpago. Para asegurar el material, que se cree está oculto en complejos de túneles en Isfahán y Natanz, las fuerzas especiales tendrían que volar bajo fuego de drones y misiles, asegurar perímetros minados y utilizar maquinaria pesada para rastrear escombros. Se estima que el uranio está almacenado en unos 50 cilindros similares a tanques de buceo, cuya extracción y traslado requeriría la habilitación de aeródromos improvisados y al menos una semana de combate intenso.
El fantasma de las armas nucleares
El trasfondo de esta agresiva estrategia es el avance del programa atómico de Teherán. El gobierno iraní confirmó poseer material enriquecido al 60% de pureza, un nivel peligrosamente cercano al 90% necesario para fabricar bombas atómicas. Mientras el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) denuncia que no tiene acceso a las plantas desde 2019, Estados Unidos busca neutralizar la amenaza mediante la fuerza, recordando operativos exitosos de extracción de material nuclear en Kazajistán (1994) y Georgia (1998), aunque en contextos diplomáticos muy distintos.
Irán responde: «Serán alimento para tiburones»
La respuesta de la República Islámica no se hizo esperar. Ante la posibilidad de una invasión terrestre, las autoridades iraníes advirtieron que cualquier soldado estadounidense que pise su territorio enfrentará una «humillante captura». En un tono desafiante, aseguraron que las tropas invasoras terminarán siendo «alimento para los tiburones del Golfo Pérsico». Esta escalada de declaraciones sitúa al mundo ante la posibilidad de una ofensiva prolongada que superaría cualquier previsión previa de la Casa Blanca en este convulso inicio de 2026.
Fuente: The Wall Street Journal (WSJ) / Reportes del OIEA | © Redacción NoticiasPV Nayarit

