Tras las sanciones impuestas por Estados Unidos, el organismo mexicano presentó denuncias ante la FGR por lavado de dinero y detectó una red de evasión fiscal que operaba bajo una misma estructura empresarial.
La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) reaccionó de manera contundente tras el anuncio del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, solicitando formalmente a la Secretaría de Gobernación la suspensión de actividades de los casinos señalados por nexos con el crimen organizado. El organismo federal confirmó que ya se han interpuesto las denuncias correspondientes ante la Fiscalía General de la República (FGR) por operaciones con recursos de procedencia ilícita y delitos fiscales.
A través de un análisis profundo, la UIF detectó graves inconsistencias en el Casino Centenario, el Diamante Casino y la empresa Comercializadora y Arrendadora de México (CAMSA). Según el informe, estos establecimientos operaban bajo una estructura corporativa diseñada para realizar transferencias internacionales y movimientos de efectivo que no coinciden con sus ingresos declarados ante las autoridades tributarias.
Además de las empresas, la UIF mantiene bajo investigación a los personajes boletinados por la OFAC, incluyendo al abogado Juan Pablo Penilla y al activista Raymundo Ramos Vázquez. La autoridad mexicana identificó patrones de «actividades vulnerables» en el sector de juegos y sorteos, confirmando esquemas de evasión fiscal y lavado de activos que permitían inyectar capital ilegal al sistema financiero. Con esta acción, se busca desmantelar la base económica que sostiene las operaciones delictivas en la frontera de Tamaulipas.
Fuente: Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) | © Redacción NoticiasPV Nayarit

