Además al ser sometido al antidoping, salió positivo en c0caína. El occiso presentó dos impactos, uno de ellos mortal
El caso que mantiene bajo la lupa a un elemento de la Policía Municipal de Bahía de Banderas dio un nuevo giro este viernes, luego de que un juez de control determinara vincularlo a proceso por homicidio con exceso en el uso de la fuerza, tras analizar los peritajes y demás datos de prueba presentados por la Fiscalía.
La resolución judicial corresponde a los hechos ocurridos en días pasados en la localidad de El Porvenir, donde el agente intervino ante un hombre que, de acuerdo con los antecedentes del caso, se encontraba alterando el orden y amenazando con un machete a ciudadanos y al propio uniformado.
El policía accionó su arma de cargo en dos ocasiones. La primera detonación impactó al hombre en una pierna y, de acuerdo con lo expuesto en el procedimiento, habría tenido como finalidad detener su avance e inmovilizarlo.
Sin embargo, el segundo disparo tuvo consecuencias mortales.
Y fue precisamente en el análisis de esa actuación donde el caso tomó otro rumbo. Los peritajes incorporados durante la audiencia habrían establecido elementos para considerar que, aunque inicialmente existió una situación que podía justificar una intervención defensiva, el uso posterior del arma habría rebasado los límites de la legítima defensa.
Luego de escuchar los argumentos de las partes y analizar los datos de prueba, el juez de control determinó que existían elementos suficientes para considerar, en esta etapa del proceso, que el agente incurrió en un exceso de legítima defensa.
La determinación no se sustentó únicamente en la versión de los hechos, sino en los elementos periciales presentados ante la autoridad judicial, particularmente aquellos relacionados con la forma en que ocurrieron los disparos y las circunstancias que rodearon la intervención policial.
El criterio judicial establece, de manera preliminar, una diferencia entre el primer disparo —que habría buscado neutralizar al individuo— y el segundo, respecto del cual no se habría acreditado de la misma manera que fuera indispensable para detener la amenaza.
Por ello, el juez consideró que había elementos suficientes para que el policía enfrentara un proceso penal por el uso excesivo de la fuerza.
A la investigación se sumó otro dato que generó especial atención: el resultado del examen antidoping practicado al elemento habría dado positivo a c0caína.
Este resultado fue expuesto durante el procedimiento judicial y quedó incorporado entre los elementos que forman parte de la investigación.
La presencia de este resultado no significa, por sí misma, que se haya establecido definitivamente que el agente actuó bajo los efectos de la sustancia al momento de los hechos; sin embargo, se trata de un elemento que fue considerado dentro del contexto analizado por la autoridad y que deberá ser valorado durante el desarrollo del proceso.
Con la resolución emitida este viernes, el caso dejó de estar únicamente en manos de la investigación ministerial y pasó formalmente a una nueva etapa judicial.
El policía permanecerá sujeto a la medida cautelar que le fue impuesta y deberá enfrentar las siguientes etapas del procedimiento, en las que tanto la Fiscalía como su defensa podrán presentar y controvertir pruebas.
El caso ha generado especial interés dentro de la corporación policial, particularmente después de las manifestaciones realizadas días atrás por elementos de Seguridad Pública de Bahía de Banderas en respaldo de compañeros y en demanda de condiciones relacionadas con su labor.
Sin embargo, en este expediente la decisión quedó ahora en manos de la autoridad judicial.
La Fiscalía presentó sus elementos, los peritajes fueron analizados durante la audiencia y el juez determinó que existían datos suficientes para considerar, en esta etapa, que hubo un exceso en la legítima defensa.
El proceso continuará y será durante las siguientes etapas cuando se determine si los elementos reunidos son suficientes para acreditar plenamente la responsabilidad penal del agente. Por ahora, la vinculación a proceso no representa una sentencia definitiva de culpabilidad.
Lo que sí quedó establecido judicialmente es que la actuación del policía será sometida a un análisis penal, particularmente por el segundo disparo que terminó con la vida del hombre y por los resultados del examen toxicológico que dieron positivo a c0caína.









