Aun con la ficha de búsqueda activa de la DEA, la fiscalía mantiene en cotejo las evidencias biológicas de un cuerpo ingresado tras un enfrentamiento en Ahuacatlán.
Un velo de hermetismo institucional rodea la supuesta caída de Jorge Octavio García Calderón, alias “Tavo” o “El Talibán”, presunto pilar operativo de una célula criminal en Nayarit y objetivo de alto impacto para la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos por delitos de tráfico de narcóticos y lavado de dinero.
A pesar de la vigencia de la ficha de localización internacional y de las versiones extraoficiales que ubican su abatimiento durante un tiroteo entre células rivales en las inmediaciones de la carretera Ahuacatlán–Amatlán de Cañas, las autoridades estatales y federales han evitado emitir una postura oficial respecto al caso.
El indicio más claro de las indagatorias radica en la petición de ayuda difundida por la Fiscalía General del Estado para identificar un cadáver depositado en las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo) en Tepic. El análisis comparativo visual entre el expediente estadounidense y la imagen de auxilio muestra alta compatibilidad en la caída del párpado derecho, la simetría de la boca, la forma de la nariz y el crecimiento del vello facial. Se está a la espera de los peritajes definitivos en tatuajes y muestras genéticas para confirmar la identidad del fallecido.
García Calderón es identificado por las autoridades como el presunto autor intelectual del plan de emboscada dirigido contra el gobernador del estado, Miguel Ángel Navarro Quintero, y la fiscal general, Ludmila Heredia Verdugo, el cual pretendía ser ejecutado en agosto sobre la autopista a Compostela. Trabajos coordinados de inteligencia permitieron abortar el ataque, logrando la detención de 10 personas involucradas en la colocación de mensajes amenazantes en Tepic.
Fuente: Fiscalía Nayarit- DEA | © Con información de Lorena Moguel – Redacción NoticiasPV Nayarit









