Organizaciones ambientales revelan pruebas satelitales de un vertido de crudo que inició hace casi dos meses; denuncian que el Gobierno Federal mintió sobre la cronología para evadir responsabilidades en este martes 31 de marzo de 2026.
La crisis ambiental en el Golfo de México toma un tinte de escándalo político. Este martes 31 de marzo de 2026, un bloque de organizaciones civiles, encabezado por Greenpeace México y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), denunció que el derrame de hidrocarburos que hoy azota las costas mexicanas no inició en marzo, como afirma el gobierno, sino desde el pasado 6 de febrero. Según las evidencias presentadas, el vertido se originó en el ducto «OLD AK C» de Pemex, una línea estratégica que conecta la plataforma Akal-C con la terminal de Dos Bocas.
Pruebas satelitales contra la versión oficial
La investigación de las ONGs contradice la postura oficial que atribuye el desastre a causas naturales o a un buque desconocido. Imágenes satelitales revelan que para el 19 de febrero la mancha de crudo ya alcanzaba los 300 kilómetros cuadrados. Además, se documentó la presencia del buque especializado «Árbol Grande» realizando reparaciones en el sitio exacto del ducto durante ocho días, lo que demuestra que Pemex tenía pleno conocimiento de la fuga mientras guardaba silencio ante la opinión pública.
Impacto devastador en el litoral
La omisión de información tuvo consecuencias fatales para los ecosistemas. Al no emitirse una alerta temprana, el petróleo avanzó sin control afectando más de 630 kilómetros de costa en Tabasco, Veracruz y Tamaulipas. Playas, manglares y zonas de pesca han sido impactados severamente, dejando a las comunidades costeras sin posibilidad de proteger su sustento económico. Las organizaciones calificaron de «falsedad oficial» la cronología presentada por las autoridades federales el pasado 26 de marzo.
Violación a protocolos de contingencia
El pronunciamiento advierte que ocultar el origen del derrame contraviene el Plan Nacional de Contingencia para Derrames de Hidrocarburos. Al no transparentar que la fuente era un ducto activo de Petróleos Mexicanos, se dificulta la exigencia de reparación del daño ambiental y la asignación de responsabilidades legales. Los colectivos exigen una investigación independiente para determinar la magnitud real de este desastre que sigue manchando el patrimonio natural de México en este cierre de marzo de 2026.
Fuente: Greenpeace México | © Redacción NoticiasPV Nayarit









